Endodoncia

Endodoncia

El objetivo de la endodoncia consiste en prevenir o curar la periodontitis apical, es decir, evitar o tratar procesos inflamatorios y/o infecciosos que tienen su origen en la pulpa, lo que coloquialmente se denomina nervio, y que está ubicado en el interior del diente.

Una de las situaciones más frecuentes en las que se requiere una endodoncia viene dada por el desarrollo de una caries, en las que las bacterias han accedido a la pulpa provocando su inflamación y/o infección. Esta patología puede extenderse a los tejidos que rodean el diente (especialmente al hueso). A través de la endodoncia eliminamos el agente causante de la patología, es decir, las bacterias, y evitamos su reproducción mediante el sellado del interior de la raíz, consiguiendo la curación del proceso. De esta manera, mantenemos el diente y evitamos la extracción.

Se trata de un procedimiento indoloro, en el que las molestias postoperatorias son leves salvo raras excepciones. Generalmente es suficiente con una sola visita, aunque está sujeto a las condiciones y características propias del caso en cuestión. La tasa de éxito de la endodoncia se encuentra por encima del 90%.