Es a partir del medio año de edad cuando pueden comenzar a aparecer los incisivos centrales, tanto los superiores como los inferiores. Lo normal es que esto suceda entre los 6 y los 10 meses para los incisivos centrales inferiores y entre los 6 y los 12 meses para los incisivos superiores.

Los incisivos laterales pueden comenzar a salir a partir de los 8-9 meses de edad y pueden llegar a retrasarse hasta que el bebé cumple 1 año. Los caninos o colmillos suelen aparecer entre los 15 y los 22 meses, generalmente aparecen primero los inferiores como en el resto de dientes.

Generalmente, es a partir de los 13-14 meses cuando salen los primeros molares, pero el proceso puede alargarse hasta los 19 meses y finalmente, entre los 2 y los 3 años hacen su aparición los segundos molares.

En principio, el chupete no debería de ser causante de malformaciones dentales si el niño lo abandona antes de los tres años. Durante los dos primeros años de vida, su mundo gira en torno a su boca: come, muerde o intenta morder cualquier cosa y todo lo que coge se lo lleva a la boca. El bebé tendrá una necesidad de succión no nutritiva que saciará con el chupete. Sin embargo, a medida que el niño se va desarrollando, esa necesidad irá desapareciendo. Por tanto, se debe intentar disminuir el uso de este “calmante” a partir de los dos años de edad. Los datos de diferentes estudios muestran que, si se deja de usar a los tres años, los perjuicios que el chupete pudiera haber causado sobre la dentadura son reversibles.

A pesar de que muchos especialistas recomiendan que la primera visita al dentista se realice cuando el pequeño tenga todos los dientes, es mejor prevenir y hacerle una revisión a partir del año de edad.

Desde la Clínica Ortiz-Vigón recomendamos visitar al odontólogo al menos dos veces al año. La opinión de un profesional es esencial a la hora de evaluar su problema. La higiene dental debe realizarse al menos una vez al año. En casos de enfermedad periodontal deberá acudir a la clínica con la frecuencia que el odontólogo estipule.

Dado que el esmalte es transparente, la composición de la dentina es la que determina el color de los dientes, lo que se denomina “croma”. La dentina es la capa de marfil que rodea la parte interna de los dientes llamada “pulpa dentaria”.

Sin embargo, hay muchos factores que pueden afectar a la tonalidad de nuestros dientes: una higiene dental deficitaria, el deterioro del esmalte, el tipo de alimentación, el café…

El tabaco afecta muy negativamente a la salud dental de diferentes maneras:

  • Causa daños en los dientes y las encías: el tabaco provoca una vasoconstricción de los vasos sanguíneos reduciendo el aporte vascular y las defensas. Por tanto, se crea un entorno idóneo para la progresión de las bacterias y de la enfermedad periodontal.
  • Provoca mal aliento.
  • Provoca manchas y decoloración de los dientes.
  • El tabaco está vinculado con el cáncer de boca.
  • Puede provocar alteraciones y pérdida progresiva del sentido del gusto.
  • Aumenta el riesgo de caries.

Ambos cepillos pueden ser igual de eficaces en la higiene dental si su uso es correcto. Es cierto que el cepillo eléctrico ofrece algunas ventajas:

  • El giro del cabezal es rápido y automático, lo que hace que la limpieza dental se complete en menos tiempo.
  • La placa bacteriana se elimina sin ejercer demasiada fuerza sobre la superficie del diente. Con un cepillo manual podemos no ser conscientes de la fuerza que estamos ejerciendo. Demasiada fuerza puede provocar daños en las encías. El cepillo eléctrico regula esta fuerza. Además, hay estudios que demuestran que el cepillo eléctrico elimina una mayor cantidad de placa que el manual.
  • El cepillo eléctrico dispone de un reloj que medirá el tiempo real de cada cepillado, algo que, con el cepillado manual, es más difícil de controlar.

Debes extremas los cuidados y seguir hábitos de higiene saludables para tu boca como: cepillarte después de cada comida, (cambia por un cepillo suave si sangran mucho las encías), pasarte hilo dental, como complemento, por las zonas donde el cepillo no puede llegar, utilizar un enjuague antiséptico y flúor si fuera necesario. Por supuesto, no olvides la visita periódica al dentista.

La alimentación también es importante para una boca sana. Reduce el consumo de azúcares para evitar las caries y aumenta el consumo de calcio como lácteos y yogures, además de consumir proteínas procedentes de carne, pescado y legumbres que ayudarán en la defensa contra las infecciones. Vitaminas como la B, C y D, también serán un buen apoyo.

Ante cualquier problema que detectes no dejes de visitar al dentista. Dejarlo estar no hará más que agravar el problema o, en el caso de infección, que ésta avance sin tratamiento puede traer complicaciones serias como la pérdida de piezas dentales o problemas en el embarazo.

El aumento de la prolactina y los estrógenos produce cambios en el organismo de la mujer y también en la boca, provocando que la placa bacteriana actúe con mayor agresividad sobre los dientes y las encías.

Es habitual que las encías sangren cuando te cepillas los dientes. Durante el embarazo éstas están más sensibles e inflamadas por la acción de las hormonas y el aumento de flujo sanguíneo.

Pero si notas que las encías sangran en exceso al cepillarte o pasarte el hilo dental, están abultadas, doloridas y enrojecidas debes acudir al odontólogo.

Las causas de la halitosis oral pueden ser patológicas y no patológicas.

Las no patológicas serían:

  • Aliento matutino: durante el sueño el flujo de la saliva disminuye, ello facilita el crecimiento incontrolado de bacterias productoras de gases malolientes.
  • Edad: la calidad del aliento cambia con la edad. Es probable que los ancianos sufran cambios regresivos en las glándulas salivales y afecten a la calidad y cantidad de la saliva, incluso con una buena higiene bucal.
  • Prótesis dentarias: las dentaduras postizas y puentes pueden acumular restos de comida. Si se dejan toda la noche se produce un desagradable y característico olor. Hay que quitárselas para dormir.
  • Fármacos: existen medicamentos que producen xerostomía (boca seca), como los anticolinérgicos, antidepresivos, etc. La saliva favorece la limpieza de cavidad oral y reduce el mal olor.
  • Tabaco: fumar crea un aliento característico que puede durar algunos días más, incluso después de haber dejado de fumar.
  • Periodos de ayuno: saltarse las comidas y llevar una dieta hipocalórica puede favorecer el mal aliento.
  • Dieta: después de la ingesta de algunos alimentos (cebolla, ajo) o el consumo de alcohol, ciertos metabolitos pueden absorberse a nivel gastrointestinal, pasan a la circulación, se metabolizan en la mucosa e hígado y son expulsados por los pulmones.

Las causas patológicas:

  • Enfermedades periodontales y caries.
  • La higiene oral deficiente y la falta de eliminación de biofilm oral (placa bacteriana) provocan el crecimiento bacteriano. Los lugares donde se suelen acumular las bacterias son la lengua, espacios interproximales, área subgingival, abscesos. La lengua es la localización de mayor predominio de las bacterias anaerobias en la boca.
  • Causas ulcerativas: úlceras traumáticas, infecciosas, estomatitis.
  • Faringe: infecciones víricas, bacterianas o fúngicas.
  • Necrosis por radioterapia y quimioterapia en pacientes con neoplasias.

Limpiar la cavidad bucal adecuadamente puede ser la solución de la halitosis, cuando el problema se origina por esta causa. Un buen aseo de la boca, incluyendo siempre la lengua, previene la proliferación de agentes bacterianos responsables de olores desagradables, enfermedades orales y extraorales, y hasta mejora el sentido del gusto.

La higiene oral, en el tratamiento de la halitosis, se enfoca en la reducción mecánica y química del total de microorganismos de la cavidad bucal. La desinfección debe hacerse en todas las áreas de la boca, pues las bacterias pueden trasladarse de un nicho a otro. Las bacterias no solo están en los dientes, también están en la lengua y en las mejillas.

La colocación de piercings en lengua, labios, mejillas o frenillos repercute negativamente en el estado de los dientes ya que pueden producir retracciones en las encías, abrasiones, fisuras, fracturas o traumatismos originados por el hábito de chocarlos contra dientes, labios o la lengua y por las acciones cotidianas que se realizan con la boca. Además de dañar las piezas dentales, los piercings afectan negativamente a otras zonas de la boca como la lengua o las encías.

Hay ciertos alimentos beneficiosos para una buena salud bucodental:

  • El agua. Al igual que la saliva, el agua (sin gas, puesto que esta lleva ácido carbónico) ayuda a limpiar el ácido y azúcar que se quedan en nuestros dientes después de comer. Esto puede causar una demineralización en los dientes, que contrarrestaremos si bebemos agua.
  • Los alimentos ricos en calcio, como la leche y otros productos lácteos ayudan a reducir el riesgo de perdida de dientes. Estos alimentos son ricos en calcio y vitamina D y ayudan a que nuestros dientes y huesos estén fuertes y sanos. Además, el queso contiene una gran cantidad de calcio que se mezclará con nuestra placa dental, la capa adherida a nuestros dientes de manera apenas visible producida por bacterias y azúcares de los diferentes alimentos. El calcio, adherido también a nuestros dientes, los protegerá y ayudará a reconstruir el esmalte de los dientes.
  • Las frutas y verduras frescas, como las manzanas, zanahorias… no solo refrescan el aliento si no que también ayudan a eliminar la placa de los dientes, principal causa de formación de caries. ¡Cuidado! Las frutas cítricas, como el pomelo o el limón, tienen un alto contenido en ácido y eso puede dañar el esmalte dental y llegar a erosionar los dientes. Hay que comerlas con moderación.
  • La vitamina C interviene en la formación de colágeno, esencial en el proceso de construcción y reparación de tejidos, como son las encías. Las frutas y vegetales que contienen vitamina C ayudarán, por tanto, a proteger las encías y otros tejidos de la boca.
  • Según los últimos estudios, comer arándanos frescos también es beneficioso para nuestra salud bucodental. Aparentemente, impiden que las bacterias se unan para formar la placa dental de la que hablábamos anteriormente. Sin embargo, también hay que ser cautos en su consumo, ya que su pigmento (la sustancia colorante que se encuentra en sus células) puede adherirse al diente y mancharlo.
  • Los chicles sin azúcar estimulan la producción de saliva, lo que ayuda a mantener la boca limpia. La saliva ayuda a limpiar los dientes naturalmente, removiendo los restos de alimentos que hayamos ingerido. ¿Qué sabor elegir? Nosotros preferimos los chicles sin azúcar de menta, ya que en ocasiones, para crear los sabores de frutas (fresa, sandía, frutas del bosque…) se utilizan como ingredientes algunos ácidos que pueden dañar los dientes.

No se preocupe, cuéntenos sus síntomas y nuestro equipo sabrá asignarle al especialista que mejor sepa solucionar su problema en el menor tiempo posible.

La enfermedad periodontal tiene un alto componente genético y es muy posible heredarla. Además, existen anomalías que también pueden ser hereditarias: labio leporino, dientes supernumerarios o la ausencia congénita de dientes, formación incompleta del esmalte o dentina, maloclusiones, la forma de los dientes y el tamaño.

Sin embargo, también es cierto que la caries dental y la enfermedad periodontal, causas principales de pérdida de dientes, son enfermedades tratables si se diagnostican y tratan en su etapa temprana. Ambas enfermedades son causadas por bacterias. Es cierto que existe la llamada “susceptibilidad del huésped” como un factor hereditario, pero si la placa bacteriana es eliminada, las bacterias no pueden producir los ácidos que atacan al esmalte y producen las caries. La enfermedad periodontal, por otra parte, sí es hereditaria y es más difícil de controlar porque no duele, y muchas personas no saben que la padecen. Sólo acuden cuando ya los dientes tienen un peor pronóstico y el tratamiento que requieren es más avanzado.

Además de hereditarias, algunas enfermedades bucodentales también pueden ser contagiosas y se pueden transmitir entre las parejas, por lo que es importante que ambos acudan al odontólogo.

En la Clínica Ortiz-Vigón haremos todo lo posible porque usted se sienta cómodo. Nos ponemos en su lugar y le ofrecemos el mejor tratamiento adecuado a su situación. Por eso consideramos tan importante tratar cada caso como único y personal: cada tratamiento se adaptará a las exigencias de cada caso. El cuidado personal de nuestros pacientes es la base de nuestro trabajo.

Entendemos que una visita al dentista puede provocar sentimientos diferentes en cada uno de nuestros pacientes y por eso nuestro servicio se basa en conseguir su mayor confort, antes, durante y después de su visita. Puede confiar en nosotros.

No. Los servicios clínicos están exentos del impuesto del IVA, y así deberá quedar reflejado en la factura: «Factura exenta de I.V.A. (artículo 20. Uno. 5o- Ley 37/1992)».